Autismo

Los avances tecnológicos traen consigo el descubrimiento de nuevos padecimientos o tratamientos más efectivos dignos de la época actual. Si bien a algunos padecimientos apenas se les puede dar un nombre todavía, existen otros, como el autismo, cuya investigación esta cada vez más de la mano de nueva información valiosa. Autismo Durante mucho tiempo el carácter de los niños fue ignorado o bien catalogado desde dos perspectivas: como niños de perfil problemático o dentro de la normalidad, recibiendo los primeros, castigos que eran inmerecidos cuando eran a causa de padecimientos, como el autismo. De esta manera, por obvias razones, no se llegaba a ninguna solución, y hasta se daba por consecuencia el sufrimiento de los niños y sus allegados, así como una mala adaptación social, como es el caso del autismo. Por fortuna con la apertura de la sociedad actual y el interés por interpretar a los humanos desde la formación de sus capacidades e intelectos en edades muy tempranas, se le ha podido dar un nombre, tratamiento y calidad de vida a las personas con autismo.

El autismo no es considerado una enfermedad sino una condición, pero carece de una cura al tratarse de modificaciones genéticas. Sin embargo, el reconocimiento de dichas características a temprana edad aseguran una optimización de la evolución personal de los niños con tal padecimiento y se mejora su calidad de vida.

Existen varios grados de autismo, desde uno leve donde se presentan sólo algunas de las características en el comportamiento, como el leve rechazo a la interacción social, existe aquel que imposibilita por completo la interacción social y hasta genera daños auto inflingidos en los que lo padecen. Dicha condición crea, para quienes le padecen, una percepción distinta del mundo, donde la relación y comunicación se ven afectadas, tomando un significado diferente la “sociabilidad” a lo que es para el común de las personas.

Como se mencionó, la principal herramienta para ayudar a los niños con autismo, es la temprana detección, ya que este padecimiento sin ayuda seguramente empeorará con los años. Para esto la labor de los padres y allegados a un niño al que se lo ha diagnosticado es crucial.

A continuación se mencionan las características comunes en el autismo en los niños a modo de ejemplificación del padecimiento. Igualmente se advierte que si un niño presenta uno o más de los síntomas no es sinónimo de padecimiento de ésta condición, de manera que siempre es necesaria una consulta médica con un profesional para que determine el caso en particular.

* No mira a los ojos cuando se le habla.
* No señala los objetos que desea.
* Parece aislado en su propio mundo.
* Cambia de humor drásticamente pasando de estar contento a rabietas incontrolables, y hasta puede llegar a auto inflingirse daño.
* No acepta afecto ni siente la necesidad de jugar con otros niños.
* Prefiere juguetes que le impliquen desafíos mentales: como cubos, rompecabezas, etc., a los juguetes convencionales para su edad.
* Se estresa con facilidad ante la presencia de otra gente.

Si bien se han detectado casos de autismo desde meses de nacido, por lo regular este padecimiento se logra identificar recién en niños de entre 2 a 3 años de edad donde el atraso motor, la falta de interacción social y ciertos comportamientos se hacen más notorios.