La mujer y el alcohol

Una mujer resulta más vulnerable al efecto de cualquier bebida alcohólica que el sexo masculino. Por este motivo, el consumo máximo que se recomienda siempre va a ser mejor en las mujeres que en los hombres. Para que el alcohol no nos juegue una mala pasada en ninguna circunstancia, vamos a tener en cuenta algunas recomendaciones.

Mayor efecto

El consumo de alcohol entre las mujeres es más alto cada vez, aumento que ha puesto en evidencia los problemas que dicho hábito puede llegar a causar. Y es que debido a las diferencias hormonales, fisiológicas y metabólicas entre hombres y mujeres, aunque éstas últimas beban la misma cantidad ,que los primeros, los niveles del alcohol en la sangre van a ser más altos en las mujeres debido a algunas razones como por ejemplo la grasa corporal.

El cuerpo de la mujer contiene un 10% más de células grasas que el cuerpo de un hombre y por consiguiente, menos agua, lo que a su vez provoca que sea mayor la concentración de alcohol en la sangre, ya que éste es absorbido por el líquido de los tejidos corporales antes de que llegue a la sangre.

Otro motivo son los problemas metabólicos ya que una de las tres enzimas encargadas de la participación del metabolismo del alcohol en el cuerpo, es dos veces más eficaz en los hombres que en las mujeres lo que hace, que consumiendo las mismas cantidades, la cifra de alcohol en la sangre sea más alta y permanezca más tiempo en el cuerpo de una mujer que en el de un hombre.

Riesgos

Una mujer que bebe más de los recomendable tiene más riesgo de sufrir algunas de las siguientes enfermedades:

Depresión y daños neurológicos

En las mujeres el alcohol puede provocar daños en la parte del cerebro que se encarga de controlar la capacidad cognitiva, el estado de ánimo y el sueño, mucho más rápidamente que los hombres.

Además los niveles de sortinina se reducen hasta en un 50%, hormona que puede causar depresión si se padece de un déficit de ella.

Cáncer

Por otra parte un consumo excesivo de alcohol logra aumentar los niveles de estrógenos y de otras hormonas que se encuentran asociadas con el cáncer de mama, razón ésta por la que las mujeres que mucho alcohol tiene mayor riesgo de padecer esta enfermedad frente a las mujeres que no beben nunca. Al dañar el ADN de las células, facilita también otros tipos de cánceres como el de esófago, el de colo, el de boca y el de garganta.

Problemas de hígado y cardíacos

Una mujer desarrolla antes que un hombre problemas de hígado graves como insuficiencia hepática, hepatitis alcohólica y cirrosis además de provocar micardiopatías alcohólicas,trastorno que viene provocado por un consumo excesivo de alcohol que provoca debilidad en el músculo cardíaco. Debido a ello el corazón no bombea la sangre de manera correcta y afectará también a los pulmones, al cerebro,y a otros órganos.

Alcoholismo y problemas ginecológicos

Superar el consumo máximo de alcohol que se recomienda aumenta el riesgo de desarrollar dependencia tanto en la mujer como en el hombre, aunque las primeras llegan antes al alcoholismo y con un consumo menor. El abuso de alcohol también puede llegar a alterar el ciclo menstrual , aumentando los abortos voluntarios, la infertilidad, el parto prematuro e incluso muerte fetal.

Consumo máximo recomendado

Según la Organizaciòn Mundial de la Salud la mujer no debe superar los veinte gramos de alcohol al día lo que equivale a una copa y media de vino, a dos cañas, a un combinado, un vaso de whisky, una copa de licor o dos carajillos.